jueves, 25 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
“Mientras
caminaba, Stillman no levantaba la vista. Mantenía los ojos siempre fijos en la acera, como si estuviera buscando algo. De
hecho, de vez en cuando se agachaba, recogía algún objeto del suelo y lo
examinaba atentamente, dándole vueltas y vueltas en la mano. A Quinn le hacía pensar en un arqueólogo
inspeccionando un fragmento de una ruina prehistórica. En ocasiones, después de estudiar así un objeto, Stillman lo
tiraba a la acera. Pero generalmente
abría su bolsa y guardaba en ella el objeto
cuidadosamente. Luego, metiendo
la mano en uno de los bolsillos de su abrigo, sacaba un cuaderno rojo —parecido
al de
Quinn pero más pequeño—y
escribía en él con gran concentración
durante un minuto o dos.
Al terminar esta operación, volvía a meter el cuaderno en su
bolsillo, recogía la bolsa y seguía su camino.”
AUSTER PAUL, Ciudad de Cristal, Traducción de Maribel De Juan, Ed Anagrama, Barcelona 1997 Pág 76.
viernes, 19 de octubre de 2012
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